Elijo lugares heterodoxos para mis pequeñas rebeliones, renuncio a mis marcas y señales y tomo puñados de la arena rechazada en mis pasos ignorantes. De nuevo el mundo golpea artero en mi indiferencia altanera, de nuevo pienso y hallo tu rostro sin matices ni marcos aparentes, y descubro en mi evolución y en la animalidad mis pulgares opuestos para secarte las lágrimas que ya no están, y en mi aliento las palabras que nunca escucharás. Mis signos vitrales te señalan, necesitan y respiran. Te late mi pulso eclipsado por años de silencio, te espera la simple noche en la calle a trasmano de la imaginación. Cuando creía muerto mi estupor, cuando estaba desahuciado el universo, nace la pequeña creación de la fogata mortecina de la idea: es mi ancla, mi brizna de raíz desenterrada. Amanece...
Está limpio el cielo, sin más miedo que el de siempre. Se rearman las antiguas soledades y tiembla el reloj en tiempo muerto. Sabe ahora que nacieron y murieron todas las emociones conocidas y lo que queda es escenario, mentira maquillada. Para ver detrás del alambrado, inhumado inhumano, deja de inventar.
Danzan luces en el campo de los extraños guerreros, tan ajenos y tan propios como el grito tremulante de las tardes eclipsadas. Tan de humo, tan de nada se hizo el tiempo y nubló el mundo conocido cuando las horas rehusaron su trabajo y quedaron en el aire las preguntas. Hubo mucho por hacer y mil batallas por librar, aunque la espada fue, al final, certera en nuestras almas. Fraguando valentía y ahogando los miedos partiste en placidez, y el campo verde se hizo extenso por vacío, aunque vibra en el viento el grito tremulante de las tardes eclipsadas.
(En memoria de Dennis Ortiz y su inquebrantable tenacidad)
El asfalto sobre el mundo evapora la vida cuando sumar millas es sumar dolor. La noche esboza los abrazos y las despedidas cada vez más saladas y punzantes. ¡Detengan los viajes y el mundo! Solo un segundo para entender el futuro, solo un minuto para no atropellar la razón.
Seis meses: sigo apostando por el futuro a tu lado y porque pronto habrá una Estación. Te Amo. ("Complejidad")